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Claves de las políticas fiscales expansivas

Las políticas fiscales expansivas representan medidas que los gobiernos ponen en marcha para impulsar la actividad económica, sobre todo cuando la economía atraviesa recesiones o periodos de escaso dinamismo; tales estrategias buscan elevar el gasto público y disminuir la carga impositiva con el fin de fortalecer la demanda agregada y, en consecuencia, reactivar el movimiento económico, y a continuación se detallará con mayor amplitud su funcionamiento, sus posibles ventajas y las principales objeciones que suelen recibir.

Mecanismos de las políticas fiscales expansivas

Aumento del gasto público: Uno de los métodos más directos para implementar una política fiscal expansiva es incrementar el gasto del gobierno en bienes y servicios. Esto puede incluir inversiones en infraestructura, educación, salud y otros sectores clave que no solo crean empleos de manera inmediata, sino que también fortalecen la base económica a largo plazo.

Reducción de impuestos: Cuando se reducen las tasas impositivas, los gobiernos elevan la renta disponible tanto de los consumidores como de las empresas. Este aumento en los ingresos facilita un consumo más amplio y estimula la inversión privada, lo que a su vez dinamiza la economía. La idea es que, al contar con mayores recursos, las personas y las compañías tenderán a consumir e invertir en mayor medida, incrementando así la demanda agregada.

Ejemplos históricos y contemporáneos

Un ejemplo representativo de política fiscal expansiva se observa en el New Deal impulsado por Franklin D. Roosevelt durante la Gran Depresión, cuando el gobierno de Estados Unidos promovió extensos programas de obras públicas para disminuir el desempleo y reactivar la actividad económica.

En el escenario actual, la crisis financiera de 2008 llevó a numerosos países a implementar políticas fiscales expansivas; en España, por ejemplo, el Plan E se orientó a reactivar la economía mediante amplias inversiones públicas, entre ellas la modernización de infraestructuras urbanas y la rehabilitación de construcciones históricas.

Beneficios de las políticas fiscales expansivas

Las políticas fiscales expansivas aportan diversos beneficios económicos, ya que durante una recesión pueden disminuir el desempleo al generar puestos de trabajo mediante iniciativas gubernamentales. Asimismo, al impulsar de nuevo la demanda interna, ayudan a estabilizar la economía y a evitar que se prolonguen ciclos económicos negativos.

El economista John Maynard Keynes fue uno de los principales defensores de este tipo de política durante la Gran Depresión. Según su teoría, es justamente en tiempos de recesión cuando el gobierno debe intervenir activamente para ayudar a reactivar la demanda mediante el gasto público.

Observaciones y retos

A pesar de los beneficios potenciales, las políticas fiscales expansivas reciben diversas objeciones. Algunos economistas sostienen que un incremento del gasto público podría derivar en un crecimiento de la deuda nacional difícil de sostener, sobre todo cuando los ingresos fiscales no se recuperan lo suficiente como para equilibrar el déficit. Del mismo modo, una disminución excesiva de los impuestos puede generar efectos negativos en las finanzas del gobierno si no viene acompañada de un crecimiento económico que compense dicha merma.

Un reto adicional es que la inflación podría intensificarse. Cuando la economía crece a un ritmo excesivo, los precios pueden elevarse de forma generalizada, lo que a su vez haría que las políticas fiscales de carácter expansivo resulten finalmente perjudiciales.

Por Santiago Ordoñez

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